“Doctor, mi bebé no para de vomitar”... Que es y cómo se cura el Reflujo Gastroesofágico.
Frecuentemente madres de bebés en
su primer año de vida acuden a la consulta por el vómito de sus infantes, y la
queja que más escucho, es algo como: “Es que vomita todo después de comer” o
“Lo que le doy lo arroja”. Y es comprensible, por supuesto, que los padres
(especialmente los primerizos) se angustien por esta situación, sobre todo si
está significando que el pequeño no gane peso o lo relacionen con otros males como
que deje de respirar por periodos cortos de tiempo y/o se ponga cianótico
(morado) entre otros.
Por lo tanto debemos entender el
problema y como tratarlo para mejorar la calidad de vida de nuestros pequeños.
El origen del RGE:
Reflujo se refiere al paso
retrógrado e involuntario del contenido gástrico al esófago, faringe, boca o
fuera de ella (vómito), que se presenta en más de dos terceras partes de todos los lactantes sanos, y se puede
asociar a síntomas de complicaciones que constituyen la Enfermedad por Reflujo Gastroesofágico (ERGE). De todas las
posibles causas estudiadas, la que se presenta en mayor frecuencia es la relajación
involuntaria del esfínter esofágico inferior.
Tiende a mejorar conforme crecen, resolviéndose en casi todos los casos a los 2 años de edad.
Como se manifiesta:
Como mencionaba, es un evento muy
común presente en 2 de cada 3 lactantes en su primer año de vida y la mejor
manera de detectarlo oportunamente son las consultas periódicas con su médico.
El síntoma más frecuente es el vómito
atónico (regurgitación) de contenido gástrico después de comer que puede
ocurrir varias veces en el día con un promedio de 3 minutos de duración. Pero
pueden agregarse otros signos que indicarían la presencia de complicaciones de
ERGE.
Al regresar el ácido estomacal al
esófago se presenta dolor, lo cual ocasiona que el niño no quiera comer
(anorexia), de lo cual puede derivarse la escasa ganancia de peso o pérdida del
mismo, desnutrición y anemia, neumonía por aspiración y daños esofágicos y
dentales por el ácido.
Aunque habitualmente su médico
puede hacer el diagnóstico en consultorio, si se le considera oportuno será
referido con un especialista para la realización de estudios especiales si los
amerita.
¿Cómo tratar con esta
enfermedad?
En casi todos los niños el
problema se resuelve conforme van creciendo, sin embargo, podemos ofrecer
tratamientos para evitar las complicaciones y mejorar la calidad de vida y
alimentación de los peques.
El tratamiento se enfoca en 3 objetivos principales:
- · Mejorar los síntomas, disminuyendo la cantidad de reflujos
- · Curación de las lesiones en esófago o vía respiratoria
- · Evitar complicaciones
Acomodar la postura del niño a 30° NO SIRVE y se desaconseja su uso. Las medidas nutricionales se centran en disminuir la cantidad ingerida por comida, evitar los irritantes estomacales como chocolate, café, o proteínas de leche de vaca en los niños alérgicos y el consumo de espesantes naturales (comentados a continuación).
La Asociación Española de Pediatría (AEPED) y las Guías de Práctica Clínica mexicanas publican sobre
los tratamientos disponibles y más utilizados por los médicos en la actualidad
y hare una breve reseña de ellos ya que no todos son 100% recomendables por sus
posibles efectos secundarios o poca efectividad.
Los menos recomendables:
De acuerdo a varios estudios y
artículos publicados los medicamentos procinéticos
entre ellos: Metoclopramida, Cisaprida, Domperidona, Trimebutina, Cinitraprida
y antibióticos como la Eritromicina favorecen la motilidad intestinal, aunque
son muy utilizados hoy en día se desaconseja su uso debido a los efectos
potenciales secundarios observados en menores de 1 año. El hidróxido de
aluminio y magnesio se debe utilizar con precaución y en temporadas cortas ya
que aunque es eficaz se pueden presentar complicaciones como anemia,
neurotoxicidad o estreñimiento.
Los más recomendables:
Supresores de ácido como la
Ranitidina y el Omeprazol ofrecen mejoría y mantenimiento de mediano a largo
plazo en combinación con espesantes de leche, que como se mencionó
anteriormente son parte fundamental de las medidas nutricionales. Hasta hace
poco se recomendaban las aguas de arroz, maíz o fórmulas antirreflujo pre fabricadas
que representaban diversos inconvenientes, y podían llegar a ser muy costosas.
- The Artz Journal 20/07/19






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